Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando Elisa salió a la calle una lluvia constante azoraba la ciudad, y no le importó mojarse mientras caminaba, es más, lo deseó. Deseó que el frio le quitara el dolor y el miedo. Ese abundante sentimiento que comenzaba a sentir con tanta constancia que ya casi formaba parte de su realidad, de su vida diaria.
Caminó por las calles lluviosas y solitarias conteniendo las ganas de derrumbarse, ¿Cómo había llegado hasta ese pu







