Mundo ficciónIniciar sesiónElisa puso el celular en silencio después de cortar la llamada de Eduardo Tcherassi, Luna la seguía esperando en la puerta y la acosaba con la mirada, pero los pies de Elisa tardaron un segundo en reaccionar.
—¿Estás bien? —le preguntó la mayor de los Alcántara y Elisa asintió.
—Solo nerviosa por la junta —Luna le sonrió, la rubia traía el cabello en un bollo alto, como los que se hacía







