Mundo ficciónIniciar sesiónElisa se tardó todo lo que pudo en el supermercado, compró panela y bastante arroz, y al final se quedó sentada un buen rato frente a un parque viendo como un perro corría tras una pelota.
No quería llegar el departamento y encontrarse con la sorpresa de que el papá de Emanuel siguiera allí, la había hecho sentir tan terriblemente incómoda.
—Qué hombre más desagradable —se dijo para sí







