Alexander Lee
La situación de mi asistente con mi primo no pasó desapercibida para los miembros de la junta. En la sala de reuniones, el aire se sentía cargado de un juicio silencioso. ¿Qué creían que era este lugar? ¿Un club de citas? Ni yo mismo podía explicar la reacción visceral que tuve al ver a Ji-Seok tocarla. Fue un impulso animal, una chispa de posesividad que no encajaba con el hombre lógico que creía ser.
Tomé las manos de mi asistente, sintiendo el calor de su piel quemándome los