Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl viaje fue una prueba constante, cada día una batalla contra la naturaleza y contra su propia resistencia. Se adentraron en senderos olvidados donde la vegetación se cerraba sobre ellos como una mano insistente, cruzaron ríos cuyas corrientes traicioneras amenazaban con arrastrarlos, y durmieron bajo cielos estrellados, siempre alerta a las sombras acechantes que se movían entre los árboles. Cada vez que el agotamiento físico o el peso de la misión amenazaban con aplastar el espíritu de Ary







