Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl campamento no despertó.
Cambió.
Eso fue lo primero que noté cuando salí otra vez. No hubo prisa repentina, ni órdenes fuertes rompiendo la mañana. Solo movimiento. Silencioso, eficiente, inevitable.
Algo estaba pasando.
Me quedé quieta un momento, observando.
Las tiendas se desmontaban con facilidad práctica. Los suministros ya est







