53. Solo una película
Branca Oliveira
La sala estaba llena de vida.
No llena de gente, llena de sonido, de risas, de comentarios cruzados durante la película, de palomitas esparcidas y vasos de jugo pasando de mano en mano. Aelyn estaba sentada entre mí y su padre, completamente envuelta en la historia de la pantalla, comentando cada escena como si fuera una experta en el tema.
Lais estaba tirada en la otra esquina del sofá, demasiado cómoda para alguien que había llegado como visita. Y Cássio… bueno, Cássio estaba