13. Un camino sin retorno
Cássio Ravelli
Ya no estaba leyendo nada.
Las palabras de los procesos se habían convertido en líneas borrosas, mezcladas con números, nombres e hipótesis que se atropellaban en mi cabeza. La investigación no era pequeña. No era simple. Y definitivamente no era algo que pudiera ignorarse.
Caminé de un lado a otro del despacho, con el celular todavía en la mano después de colgar con Bayron. Aquello exigiría estrategia. Cuidado. Tiempo. Exactamente lo que no tenía.
«Tengo demasiados enemigos para