Punto de vista Aldo.
Llegué al bar para ver a Luca, me había comportado como un idiota con él la otra noche y necesitaba ofrecerle una disculpa, desde que regresé he pasado muchas horas tomando un trago y hablando con él, sé que es parte del trabajo de un cantinero escuchar las desdichas de los clientes, pero siento que es lo más cercano que tengo a un amigo, así que pensé que valía la pena reparar lo que estropeé.
- ¡Hola Luca! – lo saludé al entrar - ¡Hey! – me respondió con un gesto levantan