El cuarto de Mel estaba cerrado, no quise tocar por si ya estaba dormida no despertarla, sin embargo, tenía la necesidad de hablar con alguien de todo lo ocurrido con Aldo, sonó mi teléfono, era Daly - ¡Qué sincronía! Estaba pensando en llamarte – le respondí entrando a mi cuarto, me senté en la cama con la respiración todavía agitada por el deseo contenido -Me dejaste intrigada ¿Qué paso? – me preguntó –Me parece que iniciamos un juego que no sé si es peligroso o emocionante y a decir verdad me asusta que pueda desordenarme la vida…- le confesé - ¿Cuál es el problema Becks? ya nos dijiste que si lo amas ¿Por qué no te animas a explorar lo que estás sintiendo? – me cuestionó -Porque no puedo sacar a Chris de mi cabeza y me invade la culpa, siento como si lo estuviera traicionando y ya sé que no tiene sentido pero no puedo evitar sentirme así…- le expliqué -Entonces creo que deberías tomar una decisión antes de que su juego se salga de control, me preocupa que alguno pueda salir lastim