Capítulo 30. Chispas en los ojos
-Yo… no he dicho que la ame…
-No hace falta. Verlo a usted es como verme al espejo. Yo la amo. No me avergüenza decirlo. Aún no he sido capaz de buscar otra mujer y rehacer mi vida lejos de ella. Es clara y transparente desde el principio y me ha empujado por años para que me aleje… Pero no puedo. Por eso se lo advierto a usted antes de que avance más y crea que puede convertirla en algo que no es. Ella tiene el corazón demasiado roto como para ser capaz de amar, aunque no se puede negar que sí