Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl silencio en la recámara principal se asentó con la pesadez de una sentencia ineludible. Aleksei Volkov permaneció inmóvil al borde de la cama durante lo que parecieron horas, con la mano izquierda aún suspendida en el aire, justo por encima del lugar donde la mejilla de Valentina había estado apoyada contra su palma. La respiración de la joven era ahora un ritmo pausado y profundo, el compás perfecto de un cue







