Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl silencio en la inmensa cocina de cuarzo blanco y granito volvió a cerrarse con la pesadez de una losa. Las palabras de Katerina Volkova seguían flotando en el aire saturado por el vapor del té negro amargo, actuando como un espejo implacable que Aleksei no quería mirar. De pie frente a la barra, con la camisa negra abierta en el cuello y los hombros tensos por la indignación de haber sido acusado de mantener a una amante oculta, e







