Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl umbral de la recámara principal se cerró tras ellos con un chasquido electrónico casi imperceptible, aislando instantáneamente el espacio del resto de la mansión. La planta alta, sumergida en la penumbra del atardecer que teñía los ventanales de un azul cobalto, se sentía como un santuario silencioso. Aleksei no encendió las luces principales; prefirió activar el sistema de iluminación indirecta, que bañó los paneles de madera oscura y las texturas de seda en







