Los días en el Palacio de Scone transcurrían lentamente, lo que en un principio había sido una ventisca con algunos copos de nieve se había transformado en una tormenta, durante la noche se había desatado y una mañana que me levanté ya había varios centímetros de nieve. Nos encontrábamos varados en el Palacio pero eso no impedía divertirnos, si no estábamos montando a caballo o jugando entre nosotros nos colábamos a las cocinas para aprender secretos culinarios, en más de una ocasión el Chef Si