Finalmente... Había llegado el momento de implementar la tercera y última parte de mi plan, podía saborear la dulce venganza en mi lengua y me relamía de solo imaginar que pronto, muy pronto, iba a poder demostrar mi inocencia y volver a tener a Annie entre mis brazos. Pero primero debía hacer una llamada urgente.
—Papa, soy Kentin —dije hablando por el celular mientras terminaba de elegir la ropa que iba a usar—. Quiero una copia de ese archivo y que hagas exactamente lo que hiciste recién con