Los últimos días antes del viaje me pasé recopilando información acerca de la abuela de Kentin, para esto no hubo mejor informante que mi suegro. Nos juntamos en un café del centro comercial a conversar del tema, la verdad que nunca había tenido una cita con un hombre tan mayor así que estaba sumamente nerviosa.
Al entrar al café vi a Thomas sentado en una silla mientras leía el periódico, era temprano por la mañana, me acerqué y él levantó la vista de las noticias, me sonrió.
—Hola, Thomas,