Cuando abrimos la puerta de casa casi mato a Rose y Ayaka de un susto pues ninguno de los dos sabía que Kentin y yo habíamos vuelto a ser novios, pero cuando nos vieron juntos cargando cosas, y al entrar Fuser corriendo al apartamento, contento de estar nuevamente en casa con todos sus tíos, todo tuvo sentido para mi amiga que dejó lo que estaba haciendo y exclamando un grito de felicidad se me arrojó a los brazos.
—¡Sabía que todo se iba a arreglar! —chilló cuando me abrazó. El siguiente en a