—Dante... Dante, despierta —susurró mamá más allá de las penumbras. Me moví en las sábanas, intentando seguir durmiendo. Estaba soñando que iba a Hogwarts, mi mamá me había prestado los libros de Harry Potter y me había quedado prendado de ellos, alucinando con las clases de Encantamientos y los pasillos del castillo.
—Mmmmm... —gruñí, no quería despertar, estaba muy cómodo en mi camita.
—Arriba, gordito. Te tengo algo especial —susurró. Abrí los ojos con lentitud, el rostro de mamá se fue mate