Liam regresó de Londres cargado de regalos para todos, aunque con la triste noticia que no lo habían elegido para formar parte del equipo nacional de rugby. Pero con la llegada de mi hijo mayor los enfrentamientos entre él y Catrina regresaron.
Kentin y yo empezamos a trabajar todo el día aprovechando que nuestros hijos ya estaban crecidos y podían cuidarse a sí mismos; sin embargo, trabajar el doble a lo que estaba acostumbrada me estaba agotando física y mentalmente. Mi cabello se caía a raud