Capítulo 12 — Parece que tienes un admirador, doctora Vega.
El coche negro condujo a través de una verja de hierro forjado que se abría en completo silencio, revelando una avenida flanqueada por robles centenarios que conducían a una mansión de piedra que se alzaba imponente ante nosotros.
Joder... Esto es un castillo.
Cada ventana parecía un ojo vigilante. Había visto muchos edificios imponentes en Nueva York, pero nunca una estructura tan dominante como esta.
Antes de cruzar el umbral, un guardia corpulento y con cara de matón, pero con modales, me pi