Oswaldo ya estaba por quedarse con dinero. Todo lo que tenía ahorrado lo había gastado en licor y otros gastos. Ya no tenía dinero para pagar el alquiler de la habitación en dónde estaba viviendo.
Enloquecía por no tener dinero, pensaba que era inútil volver hablar con Estela, él sabía que ella no lo ayudaría ni le daría dinero, tampoco iría a pedirle dinero a Cecilia, pues sabía que ella no era su hija y aunque fuera hablar con ella, sabía que haría nada por ayudarlo. Por eso, mientras se tomab