Thomas Vance llegó a Singapur un martes con una maleta de mano y la certeza de que Stefan necesitaba escuchar algo que todavía no había pedido escuchar.
Liam Ashford llegó dos horas después en un vuelo distinto desde Tokio. Negocios propios, agenda propia. Pero cuando Thomas le había dicho estaré en Singapur el martes, Liam había respondido yo también sin más explicación.
Así funcionaban los tres desde Exeter. Sin necesitar explicar demasiado.
El club de Marina Bay tenía una terraza exterior qu