La noticia estalló a las 6:00 A.M. con la violencia de una demolición controlada, justo cuando los primeros camiones de reparto empezaban a luchar contra la nieve sucia acumulada en las aceras de Manhattan.
No fue un rumor discreto que se filtrara por las grietas. Fue un golpe maestro, calculado, diseñado para no dejar sobrevivientes en el ecosistema de la élite neoyorquina.
Luciana lo vio en la pantalla iluminada de su teléfono mientras el auto se deslizaba por Park Avenue. El interior del vehí