En ese momento él rostro de Ares se mostraba tenso,copiosas gotas de sudor corrían por su frente.
Toda su vida pasó enfrente de sus ojos y no lamentó tanto su obvia muerte como el hecho de dejar a Selene desamparada.
El que le apuntaba se hacía llamar Don Jaime y todos sabían que era un nombre falso usado solo en los bajos fondos.
Un silencio se instaló en la sala y Ares pensaba en la primera vez que besó a Selene.
Para ese entonces era una adolescente hermosa y Ares ya había cumplido veinte añ