Dante
No soy un hombre de besos. Al menos no desde hace mucho tiempo.
Me gusta el contacto carnal, saciar mi deseo, pero esto… esto es otra cosa.
El contacto de sus labios con los míos es un instante que lo borra todo. Como si el mundo entero se desvaneciera y solo quedara este momento, esta sensación que empiezo a experimentar como si fuera la primera vez.
Siento su respiración entrecortada contra mi piel, y cuando escucho el pequeño suspiro que escapa de sus labios, me doy cuenta de algo. He c