Lucía
Los sueños los tengo invadidos de sonidos de disparos, gritos y mucho, pero mucho miedo…
Me despierto de golpe, con el corazón desbocado.
Mi habitación está a oscuras, salvo por un tenue rayo de luz que se filtra desde el pasillo. La sensación de que algo no está bien se aferra a mi pecho como una garra.
Me siento en la cama, tratando de calmar mi respiración, pero el sonido de un pequeño gemido me congela.
—¿Mami...? —La voz de Nico suena débil, demasiado débil.
Ni siquiera sé como cons