Capítulo 24.
Zuleima pegó un grito de alegría cuando Rashid entró en la cocina, y se echó a sus abrazos, aferrándose a él con fuerza.
- ¿Cuándo has llegado? – preguntaba con curiosidad, justo después de besarle reiteradamente en la mejilla.
- Hace un rato, ¿mi hermano no te ha dicho nada? – preguntó con curiosidad, ya que él ya había estado all&iac