Jake dejó de recordar aquel fatídico sábado donde Tracy y él intentaron encender la extinta llama de la pasión. Phillips lo observaba con cierta confusión en el rostro y Jake esbozó una torcida sonrisa en respuesta.
—Sabes que solo te estás haciendo daño a ti mismo al no ser sincera conmigo —dice el médico con expresión mordaz, sin inmutarse ante la supuesta perspectiva de sentarse en el sillón con "fluidos" de la pobre Tracy. Continúa hablando clínicamente, dando poca importancia a la actitud