Simón, mientras manejaba de regreso en su auto, se encontraba de muy buen humor. Los sacrificios eran difíciles de conseguir, y si se podía intercambiar lo haríamos sin pensarlo dos veces. Para Cape, mientras el grupo Balderas no fuera irrecuperable, sería una muy buena inversión. Con la capacidad financiera de Cape, podía apoyar a cualquier empresa para lograr resolver sus problemas con mayor facilidad.
En cuanto a Práxedes, solo necesitaba convencerlo. Si resolvía el problema del grupo Balder