Cuando apareció el Banshee de la Oscuridad, una fría y mortal aura, como la del mismo abismo infernal, invadió de inmediato las almas de todos los presentes, haciéndolos estremecerse y temblar.
El Banshee de la Oscuridad se movía con su cuerpo, sus ojos de un rojo oscuro fijos en Simón, mientras extendía una lengua de casi un pie de largo, lamiendo su rostro ilusorio, que reflejaba una expresión por completo de avaricia.
En ese momento, dentro del mar de la conciencia de Simón, se desató una fe