—Señor Bartolomé, le expreso mi total apoyo, — gritó con entusiasmo un reconocido director, alzando las manos en señal de absoluto respaldo. Su voz resonaba con firmeza y convicción, marcando un fuerte contraste con el murmullo que antes llenaba la sala.
—Nosotros también estamos con usted, — afirmaron casi todos los presentes en el salón, uniéndose al gran clamor de apoyo que se alzaba en favor de Bartolomé. La atmósfera se cargaba de una energía palpable, como si la decisión de alinearse con B