Pensando en esto, Ildefonso se rio y dijo: —Está bien, entonces esperemos a que todos lleguen y hablemos bien para resolver de una vez por todas nuestras disputas.
—Claro, pues los esperamos juntos, — dijeron Marcelo y Odilón, ambos con una amplia sonrisa.
En ese momento, Ildefonso cambió de tema y dijo: —Pero estos últimos días, un tipo de Andalucía Dorada asesinó a uno de mis hombres. Hoy lo cité aquí para pelear y vengar a mi subordinado. Si llego a estar en desventaja, espero que ustedes dos