~ BIANCA ~
La pulsera de identificación en mi muñeca era demasiado ligera para el peso que estaba trayendo conmigo. Mi nombre ahí, impreso en negro, reducía mi vida a una línea objetiva —como si lo más difícil del mundo fuera solo un registro bien hecho.
Apreté la carpeta contra el pecho, revisé la hora en el celular por tercera vez y, por un reflejo automático, organicé mentalmente lo que tenía que recordar decir: semanas, síntomas, preguntas, próximos estudios. Podía hacer esto. Siempre pude