~ BIANCA ~
Era solo un martes en que tenía una carpeta con estudios, una botella de agua en la bolsa y la certeza práctica de que, si mantenía todo organizado, el resto seguiría.
Nico apareció en la puerta del cuarto con la llave del auto en la mano y la expresión de quien ya había pasado el itinerario mental tres veces.
—Treinta minutos —dijo, revisando el reloj—. Si salimos ahora, llegamos antes.
Asentí como si eso fuera un plan invencible.
Ya estaba lista. El vestido negro de tela que no