~ BIANCA ~
Esperé.
No porque fuera demasiado cobarde para estar ahí. Sino porque escuché el llanto de Bella y reconocí, desde lejos, el tipo de tormenta que no necesita audiencia. Tormenta de miedo. De niña.
Me quedé afuera del cuarto, apoyada en la pared del pasillo, con la mano presionando la boca como si eso impidiera que algún sonido escapara de mí. Como si el mínimo ruido mío pudiera convertirse en un motivo más para que me odiara.
Cuando gritó que yo no era su mamá, sentí la frase atra