~ MAITÊ ~
Nuestra cabaña estaba acogedora y calefaccionada cuando nos reunimos después de la actividad. La chimenea crepitaba suavemente, creando una atmósfera acogedora que contrastaba dramáticamente con la tensión de momentos antes. Christian estaba en un sillón, Zoey acurrucada contra él, mientras Livia ocupaba el sofá más pequeño. Marco y yo nos acomodamos en el sofá principal, y podía sentir el alivio colectivo de estar finalmente en un espacio privado donde podíamos hablar libremente.
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