~ MAITÊ ~
La luz blanca del hospital me hacía parpadear constantemente, intentando ajustar mi visión al ambiente esterilizado y frío. Estaba acostada en una cama, envuelta en sábanas ásperas que olían a desinfectante, aún sintiendo los efectos de los sedantes que me habían dado en la clínica. Mi mente estaba nebulosa, pero al menos el pánico ciego que había sentido cuando desperté sangrando había disminuido.
Una médica entró en la habitación con una expresión profesional, pero gentil. Cargaba