~ MAITÊ ~
La clínica privada donde Viviane había agendado mi ultrasonido era uno de esos lugares caros y asépticos que olían a desinfectante mezclado con perfume importado. El ambiente frío de mármol blanco y vidrio me hacía sentir aún más sofocada, como si fuera una prisionera siendo escoltada para otro procedimiento obligatorio.
Desde el momento en que entramos a la recepción, Viviane asumió el control total de la situación. Presentó mis documentos, informó sobre el seguro médico, respondió