~ MAITÊ ~
El Uber se deslizaba por las calles de Córdoba mientras yo me encogía en el asiento trasero, todavía temblando por la adrenalina de la huida. La Dra. Monteiro había sido mi salvación: me ayudó a salir por la entrada exclusiva de los empleados en la parte trasera de la clínica y llamó al auto para mí. Dijo que lograría retener a Viviane por algunos minutos, demorándose en volver a la sala donde estaba y luego diciendo que yo había ido al baño. Tiempo suficiente para que el auto se alej