El jardín de la mansión se había transformado en un escenario de fiesta infantil perfecto. Globos coloridos decoraban cada rincón, una mesa larga estaba repleta de dulces tradicionales argentinos, y la torta de cumpleaños con forma de autito —pasión actual de Matteo— ocupaba el lugar de honor en el centro de todo. El sonido de risas de niños mezclado con conversaciones animadas de los adultos creaba la banda sonora ideal para la celebración de un año de vida de mi sobrino.
Matteo estaba radiant