~ Nathaniel ~
La mañana en el valle de Uco había amanecido perfecta —cielo azul sin nubes, temperatura amena y una brisa suave que llevaba el aroma de las parras maduras. Anne había sugerido un paseo por la propiedad, y yo había aceptado inmediatamente, feliz de tener tiempo a solas con ella lejos de la agitación familiar.
—Ven, quiero mostrarte mi lugar favorito para leer —dijo Anne, tomando mi mano y jalándome en dirección a la vinícola.
Ginger trotaba alegremente detrás de nosotros, ocasionalmente deteniéndose para investigar algún olor interesante o perseguir una hoja que la brisa había tirado. Su entusiasmo canino era contagioso y me hacía sonreír mientras la observábamos descubrir un territorio completamente nuevo.
Anne estaba radiante, claramente emocionada por estar de vuelta en el lugar que se había convertido en un refugio para ella después de la boda de Zoey. Sus ojos brillaban mientras me guiaba por las instalaciones.
—Ahí es donde solía sentarme a leer en las tardes —