La luz suave de la sala creaba una atmósfera acogedora que contrastaba perfectamente con la agitación de Londres afuera. Había puesto una playlist bajita de rock clásico mientras preparaba té para ambos, todavía intentando prolongar la sensación de paz que el día en el interior me había traído.
—Esta taza es... interesante —rio Nate, sosteniendo la taza que le había dado.
Miré el estampado y no pude evitar reír. Era una de mis favoritas, con un dibujo de un gato perezoso y la frase "No me habl