Luego de que Miguel se haya ido a buscar ese jugo rosa que prometía ser delicioso, Gael veía a las personas que realizaban ejercicios. El clima era tan bueno que en el lugar había muchas personas. Parejas disfrutando sentados bajo un árbol, niños correteando y jugando con los diferentes tipos de equipamientos que el parque brindaba para sus visitantes.
Todo parecía tan bueno, que sin darse cuenta llevaba sus manos a su vientre acariciando suavemente imaginando, aunque sea algo alocado, todo aqu