El tiempo fue pasando llegando a un día muy especial, una fecha que se había encargado que no fuera bueno para Brian el año anterior, pero en esta ocasión quería hacerlo más que especial para compensar el mal rato.
Gael fue el primero en despertar sintiéndose acorralado con los brazos fuertes de su hombre como cada mañana. Con gran esfuerzo logra librarse de esa prisión de máxima seguridad que mostraba un gran puchero en sus labios como mejor arma de manipulación.
No pudiendo evitar se acerca l