Capítulo 24 – Estábamos yendo bien...
Milena no entendía lo que él intentaba decir.
— Algo puede ser destruido… — repitió bajo. — ¿Qué, exactamente?
Marcelo dejó la copa con cuidado excesivo sobre la mesa.
— No necesitas saber eso.
La respuesta corta no calmó. Solo apretó más el nudo en el pecho de ella.
— Puedo no haber convivido con personas de tu mundo, pero me di cuenta, Marcelo. Habló de mí, como si el hecho de que yo estuviera a tu lado fuera algo que desafiara a alguien.
Él la miró de nuevo. La mirada dura, cerr