Capítulo 28 – Lo que no debía sentir
El sonido constante de las teclas y teléfonos llenaba el departamento de recursos humanos, mientras Rowan fingía revisar unos documentos que ni siquiera estaba leyendo realmente. Llevaba más de veinte minutos mirando la misma hoja sin avanzar una sola línea y todo por culpa de un maldito beso.
Con frustración apretó la mandíbula, debido al fastidio mientras dejaba los papeles por fin sobre el escritorio. No entendía por qué seguía pensando en eso. Había besa