Capítulo 39 – El golpe que casi cambia todo
La mañana había comenzado tranquila. Por primera vez en varios días Madison había aceptado salir de casa sin sentirse completamente atrapada en sus pensamientos y gran parte de eso se debía a Alina, quien prácticamente la obligó a acompañarla a desayunar.
La cafetería a la que habían ido estaba llena del aroma cálido de café recién hecho y pan horneado. Nada demasiado elegante ni pretencioso. Solo un lugar cómodo donde ambas podían sentarse tranquilam