Capítulo 43 – Una noche demasiado peligrosa
El resto de la mañana transcurrió con una tranquilidad que ninguno de los dos esperaba encontrar antes. Lejos de la ciudad, de los problemas y de todas las personas que parecían empeñadas en complicar sus vidas. Madison y Rowan caminaron por los senderos que rodeaban la cabaña y por primera vez en mucho tiempo, Madison se sintió ligera. Ahí no había miradas de lástima ni había susurros. No había nadie recordándole que era diferente. Solo estaban ella