Capítulo 44 – La primera vez
La noche había caído por completo sobre la cabaña y afuera la tormenta seguía cayendo, pero adentro como un refugio, solo quedaba el crujido de la chimenea junto a la tenue luz de las velas.
Madison estaba sentada frente a Rowan, con sus manos entrelazadas con las de él, sintiendo cómo su corazón latía con fuerza, mezclando nerviosismo, deseo y miedo. Cada centímetro del espacio entre ellos parecía cargado de una electricidad que no podían siquiera contener.
— Madi